...entonces
subí escaleras,
bajé acensores,
tomé la micro,
me bajé del tren,
me detuve,
olvidé
y volví a recordar...
la vida pasó debajo de mis zapatos,
luego continué,
pero seguí sintiendo lo mismo,
Tuve el mismo presentimiento
que tuve ayer:
Soy tan malo en esto
que ni siquiera lo intentaré.
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